
Videojuego
Saga GTA
GTA VI · turista de la saga · edición física falsa
Con GTA VI a la vuelta de la esquina, seguramente el lanzamiento más esperado de la historia del videojuego, me doy cuenta de que siempre he sido más turista que residente en esta saga. He jugado a menos de la mitad de sus entregas: el primero que probé fue GTA III, pero el primero al que de verdad dediqué horas fue Vice City.
Aun así, el recuerdo fuerte lo tengo con San Andreas. Fui el día de lanzamiento con un compañero de clase a comprarlo y acabamos recurriendo al clásico plan de parar a alguien por la calle para que lo comprase por nosotros, porque el dependiente no nos lo quería vender por la edad. Después vinieron tardes enteras de vicio y días de quedar en casa de mi amigo una y otra vez.
GTA IV me pilló en otra etapa y lo ignoré por completo. Con GTA V sí volví a vivir el ritual del día uno, esta vez ya con mayoría de edad, y lo quemé durante días en la oficina de la empresa, con la PlayStation 3 y mucha gente pasando por el mando. Expansiones, versiones portátiles, ports y demás siempre los he dejado pasar.
GTA no está en mi top personal, aunque eso no le quita importancia: Tetris o Minecraft también son gigantes y yo no los tocaría ni con un palo. De GTA VI no espero una revelación vital; con que sea un juego con valores de producción altísimos ya me tendrá bastante satisfecho.
Y sí, lo tengo reservado en edición física falsa, code in a box, porque me gusta tener la caja en la estantería. Preferiría mil veces que trajese todos sus discos dentro, claro, pero para mí eso es una preferencia, no un requisito. En la foto aparece GTA V de PS4 porque era el primero que tenía a mano; tampoco conservo muchos, ya que varios los jugué en casas de amigos o directamente en PC digital.







